Ruta Gastronómica

Patatas Revolconas
Ingredientes · Elaboración
 
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Ruta Gastronómica

Al amparo de nuestra ilusión nos adentramos en la placentera aventura del viaje. Nido seminal de nuestros sueños donde la lasciva locura evasiva vence a la temible rutina. Con la ayuda armamentística del disfrute y el mejor de los apoyos conocidos que es nuestra compañía, iniciamos nuestro itinerario gastronómico por la cuenca del Alberche, tesoro rural situado geográficamente al sudoeste de la comunidad de Madrid. Una vez realizadas las oportunas revisiones al vehículo y a nuestros confidentes de viaje insinuarles del astral travesía a ejecutar, salimos de Madrid por la A-5 (carretera de Extremadura) para a la altura de Alcorcón coger el desvío de la M-501 destino Villaviciosa de Odón. Donde de pasada observaremos el palacio reformado por Juan Herrera y posteriormente por Ventura Rodríguez, siendo en la actualidad Archivo del ejercito.

Sin desviarnos de carretera continuamos la travesía rumbo a Brunete, conjunto histórico arrasado en la Guerra Civil española pero que logro reedificar el encanto de sus calles y sus sombras. Aquí nos encontraremos con el Restaurante "El Ventorro" marco típico castellano con una carta tradicional y solvente donde no dejaremos de probar su perdiz estofada. Por la misma carretera seguiremos destino Chapinería, patria chica de Eloy Gonzalo (Cascorro) héroe de Madrid. Donde observaremos su homogéneo casco antiguo resaltando el Palacio de los Marqueses de Villanueva de la Sagra (S.XVII). Aquí destacaremos la propuesta del Rest. El Chapín de la Reina, restaurada casona rural de ambiente elegante y sencillo con una cocina actual y sólida sirviendo como muestra la mousse de calabacín y cigalas.

Continuando con el trayecto a pocos Km. nos desviaremos a la derecha hacia Colmenar del Arroyo donde no pasaremos sin hacer un alto en El Mesón De Doña Filo y dejarnos raptar hacia el limbo gastronómico de las manos de Julio Reoyo, que mágicamente transforma las delicadas materias primas de la zona en exquisitos platos que combinan los sabores y olores de siempre con elegantes toques de modernidad.

Destacaremos entre la apetecible carta el conejo con setas y ajos, el taco de atún con escabeche de berberechos y habitas, o la terrina de queso y tomate con mango y coco. Tras el monumental desfile de manjares saboreados con indudable deleite, continuamos nuestro trayecto por la misma senda. Y tras breve paso por Navas del Rey con la contemplación de su casco urbano, nos informaremos para la próxima visita del camino al Pico Almenara, desde donde se observa la bella estampa de la Sierra de Guadarrama y sus encinas (pero eso, para otro viaje).

San Martín de valdeiglesias enclavada en el arranque montañoso de la sierra de Gredos y Guadarrama, y separada por la depresión del río Alberche forma una idílica postal de estas tierras famosas, entre otras cosas, por sus vinos. Nos asombraremos con el castillo que perteneció a don Álvaro de Luna y su Torre del Homenaje y sus calles las cuales trepan hacia la decimonónica plaza y continúan hasta la iglesia que diseñara Juan de Herrera. De sus tierras, brotan con similar esmero que en Aranjuez la apreciada hortaliza del Espárrago, la cual degustamos de febrero a junio y el Rest. Los Arcos la prepara maravillosamente en hojaldre al igual que la perdiz estofada al chocolate y la apreciada becada que nos hará abstraernos del "mundanal mundo".

Por si a estas alturas del viaje estuviéramos cansados, el pueblo nos recogerá en sus numerosos refugios y albergues. Destacando el Hotel Álvaro de Luna, casa solariega del siglo XVII reconvertida en alojamiento y centro de recursos naturales y turísticos En su zona Este posee la zona más interesante desde el punto de vista ambiental y paisajístico. El pantano de San Juan con 13 Km. de longitud sobre el río Alberche donde los amantes de los deportes náuticos (vela, surfing, piragüismo, etc..) gustan de disfrutar de la naturaleza y su gran valor ecológico tanto por las especies animales como por su flora (gloria de pescadores) hacen del entorno un paraje único. Esta zona de especial protección para las aves nos ofrece disfrutar de su entorno natural por numerosas sendas a recorrer a pie, bicicleta o incluso caballo antes de continuar nuestro camino.
En Pelayos de la Presa asombrados por lo intrincado del paisaje, descansaremos y repondremos fuerzas en el albergue La Terraza para continuar hacia Cadalso de los Vidrios.

Este termino, que corresponde a la sierra de Gredos, en los veranos mas calurosos y los años de mayor sequía el arroyo de Tortolas suele llevar un poquito de agua, y los hortelanos hacen en su cauce uno o dos embalses con maderos, ramas, piedras y barro, a los que llaman pesqueras, para asegurar el riego de los huertos, y donde los muchachos aprovechan la oportunidad para zambullirse. En este improvisado embalse natural se crían ranas, caracoles y otros insignificantes pececitos, donde al amanecer los pajarillos, con las brisas mañaneras acuden a beber. El nombre del pueblo le viene de la antigua tradición de la fabricación de vidrios soplados todavía hoy conservadas, habituados los cadalseños en el exquisito trato que le dan al vidrio sus piezas son aun reclamadas en la capital.
Aquí observaremos las joyas de los Toros de Guisando que entre fincas ganaderas, son el gran ejemplo de la escultura ibérica, en un paraje famoso por sus canteras de granito. Para nuestro vicio favorito contamos con La Posta de Corpes que cuenta de una cocina casera digna de nuestras abuelas.
Iniciamos el camino de vuelta, muy a nuestro pesar, por la M-507 donde en Villa del Prado detrás de la iglesia tendremos la curiosa oportunidad de comprar al peso y en canastillos de mimbre productos del campo, huerta y granja como lombardas, puerros cebolletas o judías, vendidos por las mujeres del pueblo.
Ya, nostálgicos pasaremos por Aldea del Fresno (y su parque zoológico), Villamanta y Navalcarnero antes de vislumbrar en el horizonte la jungla de la ciudad que nos espera con sus zarpas abiertas pero presente en la memoria de los buenos momentos compartidos y el firme propósito de repetir esperemos esta vez con tu compañía.

Al finalizar el recorrido nos ha atraído la naturalidad de su gastronomía, hemos disfrutado de sus truchas, torreznos, morcillas frescas y curadas, picadillos de chorizo, queso de cabra, jabalí.... Despertando especial interés sus elaboraciones con las patatas: rinram (gazpacho de la tierra), migas y migas canas (con leche), patatas al caldero o las patatas revolconas de la que continuación procedemos a dar su receta.Al finalizar el recorrido nos ha atraído la naturalidad de su gastronomía, hemos disfrutado de sus truchas, torreznos, morcillas frescas y curadas, picadillos de chorizo, queso de cabra, jabalí.... Despertando especial interés sus elaboraciones con las patatas: rinram (gazpacho de la tierra), migas y migas canas (con leche), patatas al caldero o las patatas revolconas de la que continuación procedemos a dar su receta.

Patatas Revolconas

Ingredientes

- 200 Grs. de torreznos
- 2 Kgrs. de patatas
- caldo de ave
- 2 cucharadas de pimentón
- 1 hoja de laurel
- media cebolla
- sal y pimienta
- 200 ml. de aceite

 

 

Elaboración

1. En una sartén grande o en una cacerola freír los torreznos en aceite caliente. Retirar cuando estén dorados. Saltear la patata cortada en finas rodajas en el mismo aceite.
2. Cubrir con el caldo de ave y cocer con el laurel y la cebolla.
3- Una vez que el caldo esté consumido el caldo y cocida la patata se le añade el sofrito de pimentón, y con una espumadera rompemos la patata formando un puré.Añadimos los torreznos y retiramos del fuego.

 

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